Dos segundos después un miembro de la
tripulación corría como loco para dar la alarma y acceder a la sala
de máquinas para sofocar el incendio. Todo solucionado y ningún otro
buzo se dio cuenta de lo ocurrido... Lo malo del fuego es que una
situación controlable pasa a ser inevitablemente desastrosa en menos
de un minuto, y en este caso hubo suerte.
El olfato es un perfecto aliado para
detectar situaciones peligrosas. En otra ocasión, hace ya más años, navegaba en un velero Oceanis de 12 metros desde Barcelona a Denia y en mitad de la
travesía detectamos un olor como a huevos podridos que provenía de las baterías. Al
tocarlas con la mano nos asustamos pues estaban ardiendo. Un corto
en unos de los vasos de una batería hace que toda la corriente del
alternador se convierta en calor y se produce desprendimiento de
hidrógeno que tiene un olor irritante y desagradable, y
distinto del típico olor a quemado y a humo. Siendo menos grave que
un conato de incendio, también es una situación de emergencia, pues
de continuar así, una batería puede explotar e incluso generar un
incendio y desparramar ácido sulfúrico por todas partes.

El fuego es traicionero y se puede
originar en muchos casos por una deficiencia en una instalación
eléctrica con un cable en mal estado o con corrosión. Cuando por él pasar
la corriente sobre ese punto
oxidado, se comporta como una resistencia eléctrica que produce
calor. Si se caliente y coge temperatura, acaba incendiando la funda
de plástico o lo que esté al lado, y de allí en
adelante el desastre se precipita a toda velocidad.
En otra ocasión llegábamos a Ibiza desde Valencia en una potente motora. Debido a los pantocazos, algo de agua
entró por un
candelero que daba a la sala de máquinas, mojando la caja donde va
ubicada la electrónica de control de la pasarela hidráulica. Al
llegar a puerto y activar el interruptor magnetotérmico de la
pasarela para ir a tierra, empezó a salir humo blanco con el
característico olor a electrónica quemada. El agua salada en un
circuito electrónico crea cortocircuitos y por tanto calor y así se
genera un origen de incendio. Por esto es importante tener todo seco
y controlado. No dejar que el agua salada entre en el barco y
mantener estanco los aparatos y circuitos eléctricos.
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Tu olfato: el mejor aliado
Recuerdo otro caso peligroso en un
velero de 36 pies. Al abrir la llave de gas para probar la cocina,
se notaba el característico olor a gas. En estos casos debemos
cerrar el circuito desde fuera, en el mano-regulador y llamar a un
fontanero de gas para que revise y repare la avería. No debemos
intentar encender la cocina pues es fácil que la llama incendie
alguna bolsa de gas retenida entre el casco y las molduras en donde
se encuentra el tubo de cobre que posiblemente esté picado y de allí
proceda la pérdida de gas que hemos detectado con el olfato.

El problema con el gas retenido entre
los huecos de armarios y molduras, es que si llega a inflamarse,
aunque el fogonazo se extinga al quemarse el gas, éste es muy
probable que haya arrancado una combustión de los pelillos y fibras
de resina que quedaron abandonadas durante la construcción del barco
y que se inflaman MUY fácilmente. Es una combustión con poco oxigeno
y genera incendios con mucho monóxido de carbono.
La administración nos obliga a contar
con un detector de gas en el barco, que en la mayoría de los casos
simplemente no funciona, y lo sorprendente es que a cambio no sean
necesario los detectores de humo que son muy económicos y muy
efectivos, aunque posiblemente no tanto como nuestro olfato. Siempre
que he tenido problemas de inicio de fuegos he tenido la suerte de
ser “avisado” por el olfato, y por ello debemos estar atentos, y si
olemos a algo sospechoso, no dudarlo… tenemos un problema de
atención inmediata!
Detectores de humo: El seguro más barato
Los vemos por todas partes, en las
habitaciones de hotel, locales comerciales, en los trenes,
apartamentos, ferrys, aviones… y ¿por qué no en los barcos de
recreo? Son económicos, llevan una pila que dura entre 5 y 10 años y
por tanto su instalación es inmediata y basta pegar un adhesivo en
donde lo queramos tener.

El humo siempre precede al fuego y por
ello es más que conveniente montar varios de ellos en el barco, en
los sitios que queramos proteger, como son la sala de máquinas, la
cocina o quizás algún sitio en dónde hemos montado equipos, como son
los huecos de los cofres de popa y naturalmente las cabinas.
Ya
hemos comentado que los fuegos de origen eléctrico suelen ser la
principal causa de incendio y por este motivo es buena idea instalar detectores
de humo
cerca de las cajas de registro eléctricas o en el interior de los
armarios de distribución de energía. El detector de humos es sin
lugar a dudas una primera e importante línea de defensa y por
15 ó
20 euros podemos conseguirlos en Aliexpress o en Temu y complementar
con algún detector de monóxido de carbono, también por estos
precios. Hay detectores que incluyen ambos en un mismo equipo
(humos+ CO).

La mayoría de ellos nos avisarán
cuando la pila esté gastada pero conviene una vez al año pulsar el
botón de Test y cambiar las pilas por defecto cada 4 ó 5 años. Otros
permiten además, conectarse con una central de alarma, como por
ejemplo los equipos del fabricante AJAX, de manera que la alarma nos
llamará también al móvil además de disparar el sirena que llevan en
su interior.
El detector interno suele ser de tipo
fotoeléctrico aunque lo hay también por ionización. Los de tipo
fotoeléctrico utilizan un diodo infrarrojo que detecta las
partículas de humo por reflexión de la luz y son los más adecuados
para nuestros barcos.

Es evidente que un detector montado en
el camarote o en el salón será escuchado en caso de alarma, pues la
sirena tiene un pitido molesto y penetrante. Pero quizás sea más
difícil de escuchar si está montado en el interior de la sala de
máquinas o compartimiento del motor, especialmente si éste está en
marcha. Por esto, los detectores de humo conectados a una central
por radiofrecuencia son una buena solución, pues además de
centralizar las alarmas en un único dispositivo, el aviso será
lanzado como mensaje por SMS a nuestro móvil o al WhatssApp de
nuestro SmartPhone. Hay muchos equipos en el mercado pero
posiblemente AJAX sea uno de los más interesantes.

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