A veces no
tenemos claro si estamos o no cubiertos por el seguro en
determinadas ocasiones. Al estar en el mar pueden darse muchas
circunstancias relacionadas con nuestra navegación y que atañen
directamente al seguro, cómo por ejemplo hasta que millas de
distancia nos cubre nuestra póliza, o a qué se le llama pérdida
total de una embarcación o cómo se produce el pago cuando ocurre
un problema.
Pero
empecemos poco a poco.... Cuando nos compramos un barco la
compañía aseguradora nos preguntará en qué valor queremos
asegurar nuestro barco. ¿Este valor debe incluir los extras?
¿Debemos poner le precio de tarifa del barco o el valor de
“chollo” que hemos encontrado? Veamos estas y otras interesantes
cuestiones.
Pregunta nº1:
¿Qué valor económico hay que dar al seguro para nuestro barco?
Depende
básicamente de la fórmula de aseguramiento establecida por la
póliza. En la mayoría de los casos las compañías establecen que
la Suma Asegurada se debe corresponder con el Valor
Real de la embarcación en el momento de suscribir la póliza.
Si el barco
es nuevo, debemos indicar el valor que nos ha costado. Si además
hemos añadido una serie de extras en equipamiento, entonces debemos sumar estas cantidades pues así conseguiremos que queden
incluidos en el seguro de nuestro barco. En el caso de de
tratarse de un lista 7ª deberemos sumar también los impuestos
correspondientes.
Si por el
contrario la embarcación que aseguramos es usada o de segunda
mano, es importante comprobar que el valor que declaremos se
corresponda con el Valor Real, es decir, con el valor que
tendría esa embarcación en el mercado de ocasión en sus
condiciones de uso y desgaste y con el equipamiento con que
cuenta. Es un tema algo subjetivo, pues podemos haber comprado
más caro que la media porque el barco está muy bien conservado o
haber encontrado un “superprecio”… En cualquier caso debemos dar
el valor medio de mercado para este barco, pues este será el
montante por el que nuestro Asegurador liquidará en caso de una
pérdida total.
Aunque es una
solución que no se estila mucho, debemos tener en cuenta que
para evitar problemas siempre podremos encargar una tasación a
un profesional independiente (“Surveyor” Perito, o Comisario de
Averías) y facilitarlo al Asegurador. En ese caso nunca
tendremos problemas a la hora de determinar la cantidad a
liquidar en caso de Pérdida Total, ya que existe un informe
previo que determina el Valor. Es algo muy aconsejable y que en
muchas ocasiones podríamos hacer previamente a la compra del
barco si es de 2ª mano. El coste de estos informes siempre suele
ir por cuenta del Armador.
Pregunta nº2:
¿Cómo se tramita un siniestro y cómo se indemniza?
Lo mejor es
contar con la ayuda de nuestro Mediador de Seguros, y si
éste está especializado en riesgos marítimos mejor que mejor…
Diría que la intervención de un Mediador especializado puede
llegar a ser fundamental dependiendo de la naturaleza del
siniestro. En muchos casos éste podrá enfocar los siniestros
mejor ante las compañías y se pueden evitar problemas de falta
de cobertura.
Si el barco
es nuevo, en caso de perdida total, el seguro nos indemniza por
el valor asegurado. Si los daños han sido parciales siempre se
indemniza a Valor de Reposición a Nuevo, es decir el
coste de la reparación de la Avería particular deduciendo si
correspondiese la franquicia establecida en póliza. Además la
mayoría de las pólizas incluso cubren las maniobras de izado y
arriado mediante grúa o travel-lift para sacar el barco del agua
y también el pago de los días de varadero (varadas o estadías).
Si el barco
es usado cuando se produce una pérdida total, el asegurado
cobrará el Valor Real, es decir el valor que tenga el barco en
el momento del siniestro en el mercado de ocasión en sus
condiciones de uso y desgaste. ¿Cómo se calcula? Será el perito quien tenga que determinar el valor en base a
los estudios que realice, cuando se trata de modelos muy
populares como Benetau, Jeanneau, Sea Ray, etc… es mas
fácil ya que existe un mercado de segunda mano muy grande y se
puede determinar el valor de forma sencilla haciendo estudios de
mercado. El problema es cuando los modelos son extraños y de
tiradas cortas, y además están descatalogados, en ese caso más
nos vale haber hecho un informe previo que determine el Valor
sobre todo si el barco ha desaparecido por completo. También
serán de gran ayuda fotos, documentación, etc…
En el caso de
daños parciales en barcos usados, siempre se indemnizará por el
Valor de Reposición a Nuevo, es decir, con el visto bueno del
perito, se procederá a indemnizar la totalidad de las facturas
correspondientes al arreglo del daño causado, incluyendo también
varadas, el izado y arriado del barco, y en su caso descontando
la franquicia pactada.
Al hilo de lo
que comentaba anteriormente de la franquicia y contrariamente a
lo que se piensa, decir que en la mayoría de los casos sólo se
aplica en siniestros de Averías Particulares o Daños parciales,
nunca en caso de Perdida Total, Remolque, Salvamento,
Responsabilidad Civil, u otras garantías opcionales que podamos
tener contratadas en nuestra póliza.
Pregunta nº3:
Entonces, ¿es mejor contratar la póliza a través de un broker,
de un agente, que con la compañía directamente?
Es muy común
que el usuario piense que contratar con un Corredor es mas caro
que hacerlo con un Agente afecto a una compañía o con el
Asegurador directamente… esto es un error pues en la
mayoría de los casos los Mediadores pueden ejercer mucha mas
presión ante las Aseguradoras para buscar mejores condiciones ya
sea en precio o en coberturas que un cliente individual, ya que
canalizan mas volumen a través de la compañía y así tiene mayor
poder de negociación… si además el broker está especializado es
mucho mejor ya que el efecto descrito se multiplica ya que puede
negociar directamente con el ramo condiciones más
ventajosas para sus clientes. Digamos que si le das mucho
negocio a alguien te tiene más en cuenta y puede acceder a
atender ciertas peticiones que otros no podrían nunca conseguir.
Por otro lado
de cara a siniestros de embarcaciones, el broker
especializado está en constante comunicación con los
departamentos de siniestros del ramo con lo que por amistad,
trato prolongado, etc… digamos que los expedientes van mas
“lubricados” y pueden llegar a solucionarse antes y de forma
satisfactoria.
El Mediador
tiene como misión defender los intereses de sus clientes y lo
hará para mejorar el ratio de fidelización de los mismos. El contratar a través de ellos evita
que nos veamos desamparados ante una entidad grande con una
estructura rígida y que muchas veces no entiende ni atiende
nuestras demandas.
Pregunta nº4:
¿Quién puede llevar el barco para que permanezcamos cubiertos
por nuestro seguro?
El único
requisito es que el barco vaya patroneado por una persona en
posesión del título náutico que le otorgue capacidad para
pilotar la embarcación en cuestión. Es decir, para que el seguro
no ponga problemas, el patrón del barco podrá ser además del
titular de la póliza cualquier persona que posea atribuciones
para llevar el barco.
Pregunta nº 5:
¿Podemos navegar por cualquier mar y permanecer cubiertos?
Es una
cuestión que también depende de las condiciones que tengamos
contratadas. En muchos casos las compañías tienen como ámbito de
cobertura predeterminado aguas interiores de la Unión Europea,
Mar Mediterráneo y fuera de éste hasta 200 millas del litoral español o portugués y las travesías entre las Islas
Canarias y
la Península
Ibérica.
En casos en
los que se necesite ampliar las zonas de navegación, podremos
solicitar a nuestro asegurador que lo estudie. Generalmente nos
pedirán las zonas por donde se va a navegar y un calendario para
la travesía que vamos a realizar.
En algunos
casos hay compañías que nos pueden meter la extensión de la
“Institute Warranties” cuyo ámbito geográfico es mundial
delimitando latitudes muy al norte o al sur y zonas conflictivas
(por ejemplo temporadas de huracanes en el caribe o zonas en
conflicto bélico).
En todo caso
las Cías españolas siempre supeditan la cobertura a que:
La categoría
de despacho del barco permita navegar en la zona donde se ha
producido el siniestro.
La titulación
del patrón tenga atribuciones para navegar en esa zona.
Las
categorías de despacho son la que delimita la DGMM como:
Zona 1: Sin
limitación de ningún tipo.
Zona 2: Hasta
60 millas.
Zona 3: Hasta
25 millas.
Zona 4: Hasta
12 millas.
Zona 5: Hasta
5 millas.
Zona 6: Hasta
2 millas.
Zona 7: Aguas
costeras protegidas.
Dentro de la
tripulación se debe encontrar alguien con la titulación para
poder navegar a esa distancia del litoral:
Capitán de
Yate: Sin limitación de distancias.
Patrón de
Yate: 60 millas.
Patrón de
embarcaciones de recreo (PER): 12 millas.
Patrón de
navegación básica (PNB): 5 millas.
Certificado
de aptitud (Titulín):
5 millas.
Pregunta nº 6:
Y si tengo un barquito muy pequeño ¿es necesario tener seguro?
Está en la
ley del Real Decreto 607/ 1999 según el cual se aprueba el
reglamento de seguro de Responsabilidad Civil obligatorio para
barcos de recreo y deportivos. Según esta ley deberán suscribir
póliza de seguro obligatorio aquellos objetos flotantes
destinados a la navegación de recreo y deportiva propulsados a
motor, así como aquellos que carezcan de motor y tengan una
eslora superior a 6 metros.
Es decir, las
tablas de windsurf que miden desde luego menos de 6 metros no
necesitan seguro, como tampoco lo necesitará cualquier pequeño
velero de menos de 20 pies. Pero cualquier neumática o auxiliar
equipada con fueraborda si deberá tener contratada su póliza de
seguro obligatorio aunque su eslora sea bien pequeña.
Los límites
de indemnización exigidos para dicha cobertura de
Responsabilidad Civil son en Daños Personales hasta 240.404 €
con un límite por víctima de 120.202 € y en daños materiales
hasta un límite de 96.161€.
Pregunta nº7:
En mi velero o yate a motor, llevo una neumática que actúa como
auxiliar con un pequeño fueraborda de sólo 4cv. ¿Es necesario
tener una póliza de seguros para mi embarcación auxiliar?
Buena
pregunta - la ley dice lo contrario de lo que la inmensa mayoría
de los aficionados hacemos. Una embarcación auxiliar es una
embarcación autónoma que nos permite desembarcar, darnos un
“paseíto” por la cala en la que estemos fondeados, o irnos
navegando a veces unas cuantas millas hasta un pequeño puerto en
el que conseguir provisiones…
Si seguimos
la ley al pie de la letra cada embarcación que cuente con su
propio despacho debería tener su propia e independiente póliza
de seguro de responsabilidad civil, que dicho sea de paso, al
ser un barco muy pequeño y económico, costará solo unas pocas
decenas de euros. Además el auxiliar debería tener su propio
despacho, lo digo porque hay mucha gente que no tiene ni
siquiera los papeles en regla.
En la
práctica siempre se detalla el “dinghy” en la póliza principal y
pocos son los que suscriben una póliza especifica para él. La
realidad es que, en caso de causar daños a terceros y éstos
fuesen graves, hablo de una desgracia, seguramente el juez haría
pagar a la compañía donde esté asegurada la embarcación
principal, aún cuando el tratamiento de la misma y su cobertura
estuviese “cogido con pinzas”…
Pregunta nº8:
Que documentación debo llevar en mi barco?
Ante una
posible inspección de las autoridades, el armador está obligado
a llevar a bordo:
RECIBO DEL
SEGURO DE RESPONSABILIDAD CIVIL: Original o Bancario
correspondiente a la última anualidad. En caso de no disponer de
éste a bordo, se dispondrá de 5 días hábiles para justificar su
vigencia y en el caso de que se haya producido recientemente el
vencimiento de la póliza y por diversos motivos el recibo no
obre en su poder, durante el mes posterior al vencimiento,
valdrá con presentar el correspondiente a la anualidad vencida o
anterior.
PATENTE DE
NAVEGACIÓN: Se trata del documento que autoriza a una
embarcación a navegar por los mares bajo pabellón español.
LICENCIA
DE NAVEGACIÓN o ROL DE DESPACHO (“ROL”). Si se trata de una
embarcación con un desplazamiento superior a 20 TRB, además
deberá ir acompañado de la dotación.
CERTIFICADO DE NAVEGABILIDAD: Documento acreditativo de que
la embarcación es válida para navegar y que el equipo de
seguridad y salvamento con los que cuenta son los adecuados. La
embarcación debe tener unos reconocimientos periódicos,
establecidos de la siguiente forma: Embarcaciones de eslora
inferior a 6m, sin fines lucrativos: exentas de reconocimiento
periódico. Embarcaciones de eslora inferior a 6m y menores de
15m, sin fines lucrativos: reconocimiento en seco cada 5 años.
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