Galicia lo tiene todo para disfrutar del mar. Aguas tranquilas en
sus rías, olas bravías en las costas, lugares extraordinarios! En
moto de agua es posible descubrir una nueva Galicia plagada de
rincones desconocidos… ¡Ven con nosotros!
¡Simplemente
Fantástico! La comunidad Yamaha de motos de agua ofrece la
oportunidad de disfrutar y vivir la mar en una intensidad y disfrute
hasta ahora desconocidos. Y en esta ocasión en las Rías Altas
gallegas.
Recorrimos en
este evento la Ría de Betanzos, la Ría del Ferrol, la
Ría de Cedeira,
los verdes acantilados del Cabo Prior, costas escarpadas y ríos
sinuosos que penetran tierra adentro, como el Eume en mitad del
espléndido parque natural de las Fragas.
Pero sobre todo
disfrutamos con las mejores emociones que nos puede brindar un
deporte acuático. La sensación de sentirnos libres, casi de volar,
la oportunidad de jugar con la superficie transparente de un río, de
sentirte liviano mientras avanzas a más de 100 kilómetros por hora
sobre la hipnótica superficie del agua, de derrapar con confianza en
virajes cerrados a altas velocidades. La vida es para vivirla, para
disfrutarla, para emocionarse. Y esto es exactamente lo que nos
ofrece el WaveRunner.
Los preparativos
Llegamos el
viernes por la tarde a un bello pazo gallego situado en el fondo de
la Ría del Ferrol, en donde nos esperaba una barbacoa y buen
ambiente. También pudimos disfrutar con un agradable espectáculo a cargo
de una pareja de músicos. De lo único que hay que preocuparse es
de traer nuestra WaveRunner.

El pazo de la “Merced” es un hotel rural habilitado en una
casa solariega de centenarios muros de piedra y llena de
encanto.
Por la noche,
Manu de “Marina Varadero” y organizador del evento, nos dio un
“briefing” para los dos días de navegación del fin de semana,
explicando las fuertes condiciones de la mar y del viento que podría
alcanzar fuerza 7 para el día siguiente.

Explicaciones sobre la carta del
recorrido y las zonas en donde encontraríamos mares más crecidos.
Después de acomodarnos en las
habitaciones comienza la fiesta y el buen humor.
Nuestro amigo peludo no pierde
ojo a la parrilla en la barbacoa.
Mientras tanto en
el jardín preparan una barbacoa para todos los asistentes. La marea
baja deja al descubierto la enorme y verdecida extensión de la Ría
del Ferrol. Muchos de los asistentes son ya repetidores y otros
aprovechan la reunión para conocerse e intercambiar experiencias con
los demás aficionados.

Tras las banderas se encuentra la
verde ría del Ferrol en marea baja.

La cita es en Marina Sada
Por la mañana
todos bajan a desayunar ya vestidos con los trajes de neopreno
listos para salir a la Marina de Sada de donde partirá la
navegación. Las motos van siendo botadas al agua y pasan a repostar.

En el pantalán en
donde se encuentra la gasolinera nos espera la primera sorpresa del
día. A escasos metros, nada en el mar desde primeras horas de la
mañana “Gaspar”. Se trata de un enorme delfín mular que
disfruta con la presencia de nuestras motos.
A nuestro
“Flipper” le van las motos y naturalmente las piruetas. No en vano es de la familia de los
que solemos ver en los delfinarios. "Gaspar" nos regala numerosos
saltos justo donde estamos. Los acelerones de las turbinas le
encantan y brinca una y otra vez alrededor de las motos. ¡Es
fascinante!

Fran de Alquivent saca una foto a Gaspar que salta con
majestuosidad al lado de su YAMAHA FZR.
Hacia la Ría del Ferrol
Una rápida
navegada nos permite cruzar velozmente la Ría de Sada y buscar la
Ría del Ferrol en donde el agitado mar se hace tranquilo y acogedor.
El fuerte viento ha levantado un poco de oleaje en la ancha Ría al
existir “fech” suficiente para crear un oleaje corto y algo picado.
Es más que recomendable navegar erguido y con las piernas
flexionadas para absorber los impactos de las olas.

Y la recompensa
no se hace esperar. Los organizadores de la prueba han previsto una
mejillonada salvaje en una tasca cercana a la centenaria fortaleza
del castillo de San Felipe. Mejillones al vapor. ¡Mejillones gallegos! Continúa el despliegue de sensaciones, esta vez para
el paladar. Y para acompañar, botellas de un rico y fresco vino de Albariño. ¡Imposible mejorar!

Mientras salen
bandejas y más bandejas del exquisito molusco, charlamos de la reciente navegada y de lo que aún nos
depara el
día.
Ruta a Cedeira

Las motos ya
navegan en mar abierto por las costas de Valdovino y cerca de
numerosas playas de gran belleza. El paisaje es fascinante pero el
mar está duro y no conviene ir totalmente pegados a la costa del
Cabo Prior. Los peñascos son impresionantes! Algunas olas son de
cerca de 2 metros de altura y por tanto es obligada una navegación
atenta y precavida.
Tras una hora
larga de ruta, todas las motos van alcanzando la Ría de Cedeira
dándose cita cerca de Villarrumbe en donde espera una copiosa y
merecida comida “a la Gallega”, es decir generosa, variada y
acompaña de buenos vinos.

Luego todos
tenemos tiempo para reposar la comida y descansar durante un rato.
Al otro lado de la larga playa se encuentra una zona de rompientes a
donde llegan las olas que alcanzan el fondo de esta ría. Y detrás de
esta rompiente, el agua parece continuar, allá donde desemboca el río
Das Mestas, que naturalmente es practicable sólo en moto de agua.

Río Das Mestas

Hace unos meses y
durante las navegaciones en motora del RideSea (ver artículo de
"RideSea Galicia"), habíamos tenido la oportunidad de navegar en esta
misma zona sin sospechar siquiera la posibilidad de ir más allá de
donde mueren las olas.
¡Es sorprendente!
Guiados por Manu, nos dirigimos directamente hacia las rompientes. Una locura para el que desconozca el lugar. Y detrás de
ellas te sorprendes navegando sobre una superficie de agua lisa que
zigzaguea entre suaves dunas de arena delante de la verde arboleda.
¡Caray! Hemos roto la frontera imposible. Bienvenido al agua dulce.

Luego el río
sigue penetrando tierra adentro mientras minuto a minuto se va
estrechando hasta convertirse en un tranquilo riachuelo pesquero. El
paisaje es hermoso y refrescante. Un cabo flotando en superficie atraviesa todo la
anchura del río. Acostumbrado a navegar en barco te asustas al
pensar que irremisiblemente vas a engancharlo…. Pero vas en moto de
agua de modo que lo mejor es incluso acelerar y pasar “volando”
sobre él. ¡No hay problema!
El agua en los
tramos más someros no hace más de 15 centímetros de profundidad y la
marea que ha penetrado en el río sigue bajando. Por ello hay que
seguir la estela de la moto que hace de guía, por donde cala un poco más.
Es importante no bajar de cierta velocidad para que el casco
continúe planeando sobre la delgada capa de agua.

A pesar de ello,
algunas motos se despistan y se meten en una zona con solo una
decena de centímetros de agua. La marea se retira por momentos y una de
las Waverunner queda totalmente varada sobre la arena. O esperamos a
la próxima marea alta o empujamos. Empujar resulta la solución
correcta para no perder la “agenda” del día. A pocos metros
existe un exiguo reguero de agua por el que poder sacar la moto con
la ayuda de varios pilotos. Unos minutos más tarde todo queda
solucionado.
Toda la comunidad
Waverunner se dirige al hotel de Cedeira, perfecto para reposarse de
tan completa jornada. Las motos quedan fondeadas en el extremo de la
Ría de Cedeira amarradas las unas a las otras en largas ristras que
se sujetan a varias boyas, y vigiladas por una de las personas de la
organización. Mientras tanto los participantes disfrutan en la
piscina del hotel. El día ha sido largo y más aún en Galicia en
donde el sol se pone más tarde. Por algo estamos en las tierras del
“Finis-Terre”.
Regreso enérgico
El Domingo
presenta un Océano Atlántico luminoso y soleado pero con las mismas
enérgicas olas del día anterior. No hay problema. Todas las motos
emprenden el regreso esta vez hacia la Ría de Ares cerca de Sada.

El regreso desde Cedeira
hacia la ría de Ares. El Atlántico se muestra enérgico y luminoso.
¡Perfecto para practicar una navegación excitante!
¿Te apuntas?
Algunas olas
alcanzan un metro y medio pero parecen mayores al
enfrentarse a ellas a gran velocidad. La potencia de las YAMAHA es tal, que es posible acelerar en mitad de una pendiente y saltar la ola
como si se tratara de una rampa de lanzamiento. Pero hay que tener
cuidado en no aterrizar contra la pared de agua de la siguiente.
A veces te
sientes como en un submarino y entonces cierras los ojos y esperas a
emerger para volver a acelerar empapado hasta las cejas (¡nunca
mejor dicho!). El golpetazo es incluso violento y hay que sujetarse
enérgicamente so pena de ser bruscamente descabalgado de la moto.
Estás en intenso contacto con el océano. Se trata de un excitante
desafío al océano, olas tras ola. Lo tocas, lo saboreas, lo vives.
El juego continua
por toda la costa hasta que ya cerca de la Ría del Ferrol el mar se
va haciendo más amistoso. Ahora las motos galopan a toda velocidad
hacia el fondo de la ría de Ares hasta llegar al puente de
la bella localidad de Pontedeume.

Pontedeume, en donde comienza el
parque natural de las Fragas del Eume.
Un lugar sencillamente
espléndido.
Navegamos en las Fragas do Eume
Tras atravesar
Pontedeume por una de las innumerables arcadas de su largo puente de
piedra, te encuentras de nuevo en agua dulce en mitad de las aguas
del río Eume famoso por sus tradiciones mágicas. Estamos en el
parque natural de las Fragas, rodeados por el mayor bosque Atlántico
de toda Europa. Alrededor del río encontramos un espeso bosque de
robles, castaños, avellanos, fresnos, abedules y madroños, creando un
rico cromatismo de verdes que se difuminan con todo tipo de
ocres. Navegamos rodeados por una humedad y exuberante vegetación
hasta que llegamos a un restaurante situado en la misma orilla del
río en donde nos espera una fabulosa comida.

Las Fragas del Eume: El último de los parques
naturales declarados en Galicia.
Se trata del bosque atlántico costero mejor
conservado de Europa.
El lugar es "alucinante" para
navegar en moto de agua.

Encajado en el profundo cañón que el río Eume labró
en el pasado,
las Fragas es uno de los tesoros botánicos de
Galicia.
Tras una corta
sobremesa regresamos a la
Marina
de Sada en donde nos despediremos los unos de los otros hasta el
próximo Waverunner. La experiencia ha sido fantástica.
No te la puedes
perder… apúntate ¡ya! para el año que viene. Las plazas son
limitadas y correr el riesgo de perderse esta aventura es un error
garrafal. El fin
de semana ha sido verdaderamente ¡Waverunner!
Nautica
Marina Varadero

¡Todo hay que decirlo!
Gracias a Manu Dominguez de Náutica
Marina Varadero, por la excepcional y lograda organización de este
fabuloso evento Waverunner.
Marina Varedero está ubicada en el mismo puerto deportivo de Sada y son
oficiales YAMAHA para esta zona de Galicia. Además
Marina
Varadero te ofrece sus servicios de mantenimiento y reparación
de embarcaciones, motores Yamaha y naturalmente de motos
WaveRunner. Su
director Manu Dominguez te asesorará sin compromisos sobre las
diferentes posibilidades que existen para ti.
Si navegas en Galicia puedes contactar
con Marina Varadero para ser asesorado sobre la moto de agua
Yamaha más conveniente para ti. Pregunta por Manu en el Telf:625
955445 o contacta por e-mail en
Mr.dominguez@terra.es. Un gran
conocedor y especialista te espera...

Náutica Marina Varadero: Telf: 981 396 313 - 625 955
445
-
email
Av. del Puerto s/n. 15160
Sada - La Coruña
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